
Estamos a mediados de enero y toca realizar una reflexión de lo que ha sido el cuarto año en activo de Ifkonsulting. Me toca hacerla como responsable de la empresa que soy. Una vez he analizado los datos y comentado algunas cuestiones con mis compañeros, algunos clientes y los proveedores principales quiero compartirla con vosotros.
Ha sido un año en el que hemos facturado más que nunca, un año en el que nos hemos juntado en un momento concreto hasta 9 personas en la oficina y un año en el que los resultados económicos del ejercicio aunque positivos no son los mejores. Nuestra facturación y volumen de negocio han crecido cada año. Facturar más, no significa un mayor reparto de dividendos.
Aun así ha sido un año muy difícil. No todo ha salido lo bien que hubiéramos querido. Lo sencillo y comercialmente atractivo hubiera sido decir lo maravillosos que somos y que todo ha ido rodado. Sin embargo, no ha sido el caso. Hemos metido la pata en algún proyecto y ha tocado disculparse, compensar y seguir trabajando. De todo se aprende. Lo que si hemos hecho es mostrar una gran capacidad de reparación y compensación. Y así nos lo han reconocido.
Hay dos citas, diferentes que me ayudan a afrontar estas situaciones y tenerlas presentes para resolver este tipo de situaciones. Una de Confucio: “la persona que comete un error y no lo corrige comete otro error mayor”. Porque metemos la pata, lo reconocemos y actuamos. Y como dijo Henry Ford: “incluso un error puede resultar ser la única cosa para un logro más valioso”. Y así ha sido, hemos reforzado la capacitación del equipo, cambiado la forma de trabajo y formado para ser mejores profesionales.
Somos una empresa pequeñita que abarcamos un área geográfico importante a nivel de Euskadi teniendo actividad en las tres provincias. Gracias a algunos proyectos de competitividad turística estamos presentes en más de 200 empresas turísticas.
Trabajamos en diferentes y variados sectores. En 2018, hemos ampliado los sectores en los que estamos desarrollando proyectos de consultoría como son la automoción y la aeronáutica.
Nuestro buen hacer ha hecho que clientes importantes y referentes en su sector hayan tocado nuestra puerta para pedirnos presupuesto. Unos han salido y otros no, y sin embargo ha sido un orgullo que esos clientes, referentes en Euskadi y en el mundo, y no, no es una bilbainada, nos hayan llamado.
Hemos trabajado muy bien, aumentando nuestra cartera de clientes considerablemente y realizando trabajos diferentes por primera vez. Hemos conocido equipos directivos de grandes multinacionales y pequeños hosteleros. Todos ellos con su esfuerzo, experiencia y conocimiento han logrado sacar lo mejor de nosotros haciéndonos mejores profesionales si cabe.
Lo que tienen en común la consultoría, el diseño y la comunicación es la polivalencia y adaptabilidad a cualquier tipo de empresa e institución y de ahí nuestro éxito. Al menos parte de él. Porque no tengo ninguna duda que el mayor de nuestros valores, y puede sonar a tópico somos las personas que seguimos trabajando en nombre de Ifkonsulting y las que lo han hecho en algún momento.
Cuando digo que ha sido un año difícil ha sido porque no he tenido la capacidad de crear las condiciones para haber retenido a unas grandes profesionales y bellísimas personas.
Sara, nuestra diseñadora web se fue en verano a una gran empresa del parque tecnológico de Bizkaia. Ha sido una suerte tenerla en el equipo durante dos años y medio. En su caso, no podía igualar en ningún caso las condiciones económicas que le plantearon. Para mí es motivo de alegría saber que si la han fichado ha sido por su buen desempeño en Ifkonsulting. Solo tengo palabras de agradecimiento.
Tras su marcha se ha incorporado Carlos. Que sin duda, es un gran fichaje y lo está demostrando.
Catalina estuvo desarrollando un proyecto durante 8 meses y no pude darle la continuidad que me hubiera gustado. En cualquier caso, seguimos colaborando. Se cierran unas puertas y se abren otras.
También tuvimos la suerte de contar con Irati e Iria. Entraron en prácticas y nos demostraron que serán, más bien que son muy buenas profesionales con potencial y recorrido. Iría formó parte de nuestra empresa durante la ejecución de un proyecto en el centro comercial de referencia de Euskadi.
No puedo no citar y agradecer a Nora, Asier y Mónica su implicación, ilusión y todo el esfuerzo que hacen por seguir haciendo realidad este proyecto. Nora y Mónica llevan más de dos años y Asier, el veterano 3 años. El tiempo vuela y no se detiene.
Tampoco puedo no citar a mi socio Mikel. Es socio en nuevo proyecto compartido, que nos permite crecer, disponer de un equipo de 14 personas y una facturación anual cercana al millón de euros. Hemos constituido un grupo empresarial. De momento compuesto por tres empresas: Mitaldea, Notebuk e Ifkonsulting.
A él le estoy especialmente agradecido por su desparpajo, capacidad de trabajo y visión comercial. Ha sido un contagio de energía tan necesario como fresco.
En este punto de agradecimientos. No puedo no citar a algunas de las personas que más me han ayudado y apoyado: Iñigo, Isabel, Txapas, Gorka, Jose Mari, Leire, Jone, Amaia…y especial Unai, quien me ha ayudado a levantarme e impulsado hacia delante.
Tuve un entrenador y tengo un buen amigo que me recuerda frecuentemente que “hacia atrás no hay que ir ni para coger impulso”.
Como veis es 2018 un año increíble, profesionalmente hablando el más completo por volumen de negocio, originalidad de los proyectos, carga de trabajo, actividad comercial y movimiento de personas. A esto hay que añadir que he comenzado un MBA en la Universidad Pública del País Vasco. Quien ha cursado este tipo de master sabe bien el esfuerzo y sacrificio que supone a todos los niveles. Lo hago para ser mejor profesional y lograr sacar lo mejor de mi equipo.
No sé lo que nos deparará 2019. No tengo ni idea. Pero lo afrontamos con ilusión, trabajo y constancia en nuestros propósitos. Veremos cuál será el resultado al final de ejercicio y disfrutaremos en el tránsito. Lo que si tengo es la certeza que va a ser un gran año. El año de Mitaldea.
Un año en el que hemos comenzado una transformación digital descomunal. Hemos implantado un sistema de trabajo contra un servidor externo y un ERP. Sin cambios es imposible, o al menos me lo parece, mejorar los resultados y la forma de alcanzarlos.
Por último, y vuelve a sonar a tópico. Tengo que agradecer a mi familia y amigos su paciencia y sacrificio para ponerme las cosas fáciles. Porque en una empresa como la mía, es imposible que no haya esfuerzos profesionales que sacrifican aspectos de mi vida personal, y conciliar no es para nada sencillo. No es un lamento, es un reflejo de mi día a día. Porque como expresó mejor que yo Ford “si siempre haces lo que siempre has hecho, siempre obtendrás lo que siempre tienes”.